Viendo el paisaje invernal moreliano, me brotan unos deseos irresistibles de abrazar los desnudos árboles... Y de echarme a soñar, sobre la mullida alfombra de hojarasca.
¿Qué el amor se alejará de mí? Murmuran que se va con el año. A eso respondo: Vviré sin él con algunos sorbitos de olvido. Así jamás le diré, "te extraño".