FUGAZ resultó ese amor furtivo y como suspiro arrastró la nada. CAPAZ fue de calcinarme en su momento, pero su ceniza está ya apagada. FELIZ me siento de haberlo querido,
porque viví la pasión anhelada.
.
El perdón además de una acción bonita, causa serenidad por partida doble. A quien lo otorga y a quien lo solicita. Es lazo y comunión de las almas nobles.
Quiero amarlo hasta mi último suspiro y si se puede hasta después de muerta. Quiero ser dueña de su ser entero tanto en mis locos sueños o despierta. Quiero amarlo siempre. ¡Es lo que ansío!
Mi andar por la vida es interesante.
Y el camino me brinda en su paisaje
la oportunidad de asombro constante.
Así, mi recorrido es emotivo.
Lo amo en mi ayer, mi futuro y presente.
Me encanta sentir que respiro... ¡Vivo!
Ilusión, creciste inventando bellezas,
y reniegas morir sin gozar tu meta.
Te vuelves lágrima, suspiro, tristezas.
Culminas siendo musa de algún poeta.